EL
ADIOS A UNA AMIGA
Regresaban a Saier,
pero observaron que en la colina que servía de cementerio, había aglomeración
de gente. Bajaron de sus Drakos y se dirigieron hacia allí.
En la tumba estaba
Blak.
Arakim se apresuro a
acercarse a Blak,, no podía ser otra cosa que su Madre, Ingrid, había
fallecido.
Se reprocho
mentalmente no haberla ido a ver otra vez, como le prometió a su buena amiga, y
lo lamento profundamente,,,ahora solo podía acompañar a Blak en el sufrimiento
de su perdida.
¡Qué paso, Blak!,
pregunto Arakim, a un pesaroso Blak.
Sin mirarlo, dijo:
Era mayor, Arakim, muy mayor.
Arakim no dijo nada;
no podía, había ido de aventuras con su Madre, ella murió de vieja y el sin
embargo, ahora era mucho mas joven, se sintió culpable de esta enrevesada
situación, y sintió una pena profunda por su amiga Ingrid; le hubiese gustado
haberla visto por ultima vez. Empezó a llorar por su amiga.
May, se agarro a su
brazo, y lo apretó con fuerza. Vio a un hombretón, apenado, como nunca antes lo
había visto.
Blak, si en algo te
puedo ayudar, solo tienes que decirlo, dijo Mittih, asintiendo en esa afirmación,
los allí presentes.
¡Gracias, amigos!,
se que estaréis hay siempre, Gracias, dijo Blak, casi sin voz.
Blak, se acerco a
Arakim: ¡Te dejó una nota en su casa!, la dejé dentro de un cajón, quiso que te
lo dijera, antes de morir; allí la tienes. Se giro, y se fue por la colina
abajo.
Arakim, miro a
May:!Vamos, May!, quiero leer esa carta cuanto antes.
Llegaron en un
momento con los Drakos; entraron en el interior y empezaron a buscarla.
¡Toma!, aquí esta,,,
esta lacrada , Arakim, y eso.
Ingrid era muy amiga
de mandar cartas a sus amigos, siempre lacradas, asi se aseguraba de que nadie
la abría. Si esta el lacre roto, la carta ha sido abierta, eso es todo.
Rompió el lacre, y empezó
a leer:
Querido Arakim,
amigo mío, no estás y estimo que son mis últimos días. Te hubiera mandado
llamar, pero se lo importante que es todo esto para ti, como para ocuparte de
una vieja amiga, moribunda.
¡No me hagas caso!,
jajaja, ya sabes cómo soy, asi que …..
Solo decirte que
gracias a ti, a aquella herida que me hizo cambiar y que casi me mata, cambio
mi vida; al tener a Blak, y traerlo aquí, con vosotros y verlo crecer, también me
enteraba de lo que tu ibas haciendo por el,,,nunca te estaré demasiado
agradecida por ello, Arakim.
Los días que pasamos
de aventuras fueron los mejores de mi vida: estaba con el mejor amigo que se
puede tener, y te digo una cosa,,,esto no acaba aquí, jajaja,,te esperare en el
otro lado, para continuar guerreando, aun me quedan fuerzas para llevar una
espada, Arakim.
Cuida de mi Blak, sé
que no te lo tengo que pedir, pues se que lo harás, pero una Madre es una
Madre, y por eso te lo pido, amigo mío.
Tú amiga para
siempre: Ingrid, recuérdame alguna vez.
Con ojos lagrimosos,
paso la carta a May, para que la leyera.
Cuando vio que acabo
May de leerla, le dijo: ¡Voy a ir a la cueva de las ánimas, May!
Arakim, lo tendrías que
hablar con Blak, no crees, le dijo una más calmada May.
No sé, Blak me
repudia desde que aparecí mas joven, ya lo sabes, es reacio a todo esto y me dirá
que no, ,,,que no lo haga, que no la regrese,,,
No deberías de ir ,
si tienes esas dudas, Arakim, imagínate que luego repudiase a su Madre,,!que pasaría
entonces con Ingrid!,, sería muy desgraciada, en esa su segunda vida,,
suponiendo que se acordara,, no será como tú, Arakim, creo que eso también lo
sabes , no?.
No lo se,solo quiero
verla una vez más,, luego una vez allí, ya veremos, solo quiero eso, verla
por última vez.
Puede ser peligroso,
Arakim.
¿Peligroso?, porque
piensas eso, May.
No para ti, sino
para ella; puedes retrasar su llegada a la puerta y luego dejarla sin entrar,
no puedes romper la fila de cuerpos , para hablar con ella , ya lo sabes,, tu
me lo dijiste, si la rompes, entran los demás y ella se quedara esperando su
turno infinitamente, No entrara nunca, donde descansan los muertos, Arakim,,,será
un alma en pena. ¿De verdad quieres que eso pueda ocurrir, por verla una vez más?.
Solo la veré si “Ellos
“ me dejan verla; si ellos, acceden , no perderá su puesto en la columna de los muertos.
Debo ir, May, presiento algo muy dentro de mí, y no sé que es ,, debo ir, algo
me esta llamando.
Te esperare en el
castillo,, no tardes, y sobre todo ,,,ten cuidado, esa cueva me da mucho miedo.
Le beso, y se fue hacia el castillo.
Arakim, no utilizo a
ningún Drako para llegar a la cueva de las ánimas: Utilizo una transportación,
y se encontró entre los huesos esparcidos de la entrada de la cueva.
Se dirigió sin temor
a la cueva; ya conocía como era aquello, asi que se dirigió a la luz.
¡Soy Arakim!, deseo
hablar con vosotros.
Espero respuesta,
pero durante un rato, nadie le contestó. Se disponía a seguir andando hasta la
siguiente luz, pero una voz lo paro:!Detente Arakim!, sabemos porque estás aquí,
y no puede ser, no puedes ver a tu amiga.
¡Solo quiero
despedirme de ella!
Esa no es la
realidad que te ha traído aquí, Arakim. Busca en el fondo de tu corazón, y lo
veras !Has venido con la idea de resucitarla!
Bajó la cabeza, y
dijo: ¡Es verdad!, una vez la quise matar, y ahora la quiero resucitar. Levanto
la cabeza y continuo: Es la mejor guerrera que nunca he visto, es leal, tiene
una fiereza sin igual y no se acobarda ante nada ni nadie:!La necesito conmigo
en esta pelea!!, dijo Arakim, levantando la voz , que parecía un grito.
Silencio.
Arakim, se sentó, desconsolado;
pensaba que todo se acabo, cuando una silueta se perfilo por la luz brillante.
Era una figura de una persona atlética, melena corta y una gran espada en la
mano.
¡INGRID!, ¿eres tú?
La joven , de unos
38 años, lo miro y arremetió contra él:!maldito bastardo!, no dejaras el clan, ¡te
matare antes!.
Arakim rememoro esa
escena; estaban en Rampage, peleando contra las tropas de Remghis, allí fue
donde casi la mato,,,,,
La joven, alzo la
espada, y la blandió hacia Arakim, que no se defendió.
Justo al ir a caer
sobre su cabeza, la imagen cambio; era el torneo, allí la volvió a ver otra
vez, ¡viva! , se acordaba aun de su sorpresa; luego volvió a cambiar, se vieron
cabalgando por el desierto, una tormenta de arena casi los mata,,,cambio la escena,
una afligida Ingrid, dejaba una medalla sobre la tumba de su amigo
Arakim,,,lloraba desconsoladamente,,,,
La imagen, cambio y
ya no era una joven la que tenía delante, era una octogenaria, que lo contemplaba
sonriendo, y con los brazos abiertos.
Arakim, se abrazo a
ella, y lloro, lloro como un chiquillo, a la vez que le decía: siento no haber
estado contigo, amiga mía, lo siento de veras.
Está bien, está
bien, le dijo, mientras le mesuraba sus cabellos, como haría una Madre con su
hijo, para tranquilizarlo.
Arakim, la miro y le
dijo: He venido para que vengas conmigo, Ingrid.
No, Arakim, mi
existencia ya paso, déjalo asi, y recuérdame como la que fui: Tu amiga.
Necesito de tu furia
en la batalla, tienes que comandar a los soldados, Ingrid.
No, Arakim, ya luche
bastante una vez, déjame descansar ya, tienes muy buenos soldados para ello, no
me necesitas a mí.
Agarro las manos de
Arakim, como cuando lo hizo una vez en su casa, siendo octogenaria y termino de
decirle: Te esperare, Arakim, te esperare y continuaremos donde lo dejamos.
La miro, y vio paz
en su cara.
Está bien, Ingrid,
te recordare siempre, y guárdame un buen sitio, sonrió lacónicamente, y la
imagen se fue difumando lentamente, hasta que desapareció.
Arakim se quedo un
rato mirando la luz, y abstraído con sus recuerdos, recuerdos que ahora se
tornaban más dulces y alegres que antes.
¡Gracias por acceder
a verla otra vez!
Salió de la cueva y
regreso a Saier.
Precioso!
ResponderEliminar